¡¡Nos trasladamos!! ¿Nos acompañas también en este nuevo trayecto? Te esperamos en haciaotroconsumo.es

lunes, 17 de junio de 2013

Quito el modo pausa. ¿Hay alguien allí?

  ¡Hola!

  ¡Ya estoy de regreso de mi viaje a mi zona de confort! ¡Oh! ¡Ha sido estupendo!


Anja Stiegler -Photoflake
  Durante mi larga permanencia allí tuve la oportunidad de conocer personas y sitios muy interesantes. Toda gente con la que seguiré en contacto, por supuesto. Tal vez en algún momento suba alguna foto.

  He trabajado duro, con entusiasmo, y he aprendido mucho. Pero, suele pasar en cualquier zona de confort que se precie, ya puedes quedar extenuado de tanto hacer (o de descansar; depende de la personalidad del viajero, claro) que si has logrado sentirte cómodo, como no te obligues, de allí no sales. 

  Tengo que reconocer que la dinámica propia del lugar me fue inyectando dosis elevadas de novedad, las que mantuvieron mi curiosidad e interés en aprender intactos durante un buen tiempo. Estas condiciones suelen ser fundamentales para que me decida por una estadía prolongada en sitios de este tipo. Sin embargo, mi modesta experiencia viajera, hacía prever que en algún punto las aguas se aquietarían. Y se aquietaron.


              


  El volver se debió un poco a esa frase popular que dice que siempre se vuelve al primer amor. Y sí, algo de eso hubo. Aunque, lo que verdaderamente sucedió fue comprender que mi verdadero amor no está en un espacio concreto, sino en toda relación con los demás y que si no me expongo, si no me lanzo con determinación, mi pasión corre el riesgo de quedar reducida a una ilusión, a un objeto de deseo. 

  ¿Qué puedo hacer yo para provocar el cambio que quiero? Es un interrogante que me acompaña en cada paso que doy. Ahora mismo tengo claros varios "qué" y muchos "para qué"; algunos "cómo" están en construcción. Todos relacionados con nuevas ideas y proyectos que iré compartiendo poco a poco. 

  Volviendo al tema de mi viaje, aclaro que soy de las que sufren un leve síndrome postvacacional, por lo que la forma de trabajar por aquí será más o menos similar a la anterior, hasta tanto pueda ir progresando con mis nuevos desafíos. En caso de realizar un nuevo viaje a alguna zona de confort ¡me prometo no permanecer en ella tanto tiempo!, sólo el necesario como para tomar envión antes de dar mi siguiente paso adelante.

  Todas las puertas de Hacia Otro Consumo permanecerán abiertas para quien quiera reflexionar o compartir experiencias sobre  los distintos contenidos que se presentan en cada espacio. La transición hacia un modelo sostenible de desarrollo ya está en marcha. Entre tod@s la hacemos posible.
  
  ¿Sugerencias? ¿Comentarios? 

  ¡Arrancamos!

  ¿Hay alguien ahí?

(Lo siento; el siguiente audio no he podido habilitarlo para dispositivos móviles)




lunes, 2 de enero de 2012

Propósitos

Último día del año.
Familia; amigos queridos; amigos de amigos; los que están aunque estén lejos; los que están aunque ya no estén.
Comida (sigue siendo mucha), conversaciones, diversión, fotos para recordar.
Lo malo y lo bueno del año que termina; propósitos para el año que comienza...

Los más pequeños ceden al cansancio, los más jóvenes parten y los mayores nos encontramos en la charla íntima.
La actualidad económica se convierte en protagonista: la "crisis económica".
Viene al recuerdo la frase pronunciada y repetida por quienes abandonaron el Sur en busca de una realidad más amable; quienes manejan otro significado y se preguntan hoy: "¿Qué crisis?"

Con vehemencia, cada uno expone sus convicciones.
"-¡El consumo es la única salida posible para sostener el sistema!"
"-¡Resistirse al consumo indiscriminado y realizar un consumo responsable es la solución!"
Resulta difícil argumentar y coincidir.
Faltan fundamentos; falta información y difusión de las alternativas. Sobra desesperanza.

Mientras tanto las medidas político-financieras del Norte profundizan el hambre y las injusticias de los países más pobres.
Hay que hacer más; o hacerlo mejor...

Llega la despedida; abrazos, agradecimientos, deseos compartidos. Y acordamos:
"- El próximo año tenemos que hacer menos comida"


--------
¡Muchísimas gracias por acompañarme durante este tiempo!
Deseo que podamos hacer del 2012 un año más justo para la mayoría de las personas y que seamos cada vez más quienes nos involucremos en el reto.

¡FELICIDADES!  





jueves, 15 de diciembre de 2011

La carrera del gato y el ratón

A cualquier edad, es bastante común que nos cuestionemos acerca de la educación formal que hemos recibido. Hacemos un balance y, desde un principio y en distintos aspectos, percibimos si ha sido suficiente, demasiada, efectiva, poco práctica.
¿No consideras que debería haber cambios sustanciales en algún sentido? ¿No intuyes que la educación no es solo un tema de educadores, sino que nos incumbe a todos?


El actual sistema educativo responde, en su origen (a pesar de las considerables y continuas reformas, y extraordinarias voluntades), a la necesidad de educación de masas del período de la Revolución Industrial. ¿Lo sabías? 
Con esta herramienta la sociedad procura formar la mano de obra de mañana, los recursos humanos para las empresas, algunas "cabezas" para la ciencia. Y lo ha hecho muy bien durante mucho tiempo, en el cual el porvenir era bastante previsible, a grandes rasgos, y se podía proyectar la vida de los estudiantes a 10 o 20 años vista. 

Acunamos así una entidad lineal, anacrónica, con la que pretendemos hacer futuro, pero que va siempre por detrás de una realidad que supera en velocidad cualquier proyección o expectativa. La urgencia nos obliga a premiar la competencia y nos sumimos en una carrera sin fin en la que solo algunos tenemos la oportunidad de participar; que de seguir así siempre habrá unos pocos ganadores, muchos perdedores, unos cuantos rezagados y aquellos que nunca clasificarán. 

¿Es correcto hablar entonces de igualdad de oportunidades? ¿Acaso estamos educando en ese sentido cuando las cualidades más premiadas están relacionadas con la inmediatez, la productividad, la cantidad?  Quedamos exhaustos, acobardados, desanimados, inmersos en un sabor amargo al comprobar que estamos ante una situación absolutamente insostenible, con problemas sociales, medioambientales y económicos gravemente acentuados. 
Podemos seguir pensando en crisis económica y desarrollo económico, pero como no pensemos en desarrollo humano no vamos a cambiar las cosas. La crisis se profundizará si se pone el valor en el dinero, en primera instancia, y no en el bienestar global.

Un cambio en el modelo de desarrollo conlleva un cambio en educación. Para que el desarrollo sea sostenible debe perseguir un equilibrio entre el ámbito natural, el social y el económico, basado en el respeto y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.


Por lo tanto, una educación para el cambio también debe ser sostenible y promover en el presente el nuevo modelo de prosperidad que se pretende. Debe considerar los valores que queremos sean premiados hoy, además de las oportunidades laborales que se puedan desprender de la formación que brindemos. 

Es importante que todos los agentes que componemos la sociedad comprendamos que este cambio es necesario. Descansar en lo conocido da seguridad pero, como toda posición adoptada, acarrea consecuencias. Con la formación que obtenemos nos adecuamos y contribuimos a perpetuar un status quo que mantiene a la mayor parte de la humanidad excluida en el hambre, la enfermedad y la pobreza. 

Debemos atrevernos a romper esquemas, a fomentar esa ruptura desde todos los ámbitos, a participar de manera activa. 

De la Declaración Universal de los Derechos Humanos se desprenden los principales derechos y responsabilidades de las personas. Para que vaya más allá de una declaración de intenciones tenemos que dar a conocer y trabajar esos principios éticos en el día a día, en todas las etapas educativas. Algunas claves consistirán en ser partícipes de procesos que huyan del adoctrinamiento, favorezcan la autonomía, la creatividad y la corresponsabilidad. 




Ya existen guías de base para iniciarse en esta transformación. Son variadas y aquí dejo solo algunas de las que encontré. ¡Hay sitio para todos!

¿Qué puedes hacer como ciudadano?
Aquí encontrarás un listado de acciones concretas. 

Si además eres educador aquí tienes tu lista de consulta e incluso puedes utilizar recursos específicos de Educación para el Desarrollo. 

Se lleva a cabo una campaña mundial de Ecoescuelas, de la que participan 37.900 centros educativos de 49 países.

Puedes comprometerte con algunas pautas básicas para conseguir una Escuela Sustentable:
. el ahorro de agua y energía
. el ahorro, reutilización y reciclaje de materiales
. la reducción y separación de residuos
. la incorporación de un huerto escolar
. el consumo de comida sana y ecológica
. el uso de transporte sustentable

Experiencias de sustentabilidad en el mundo, a modo de ejemplo:
. En Barcelona más de 200 planteles escolares están llevando a cabo acciones a través de su Agenda 21.
. En Reino Unido para el 2020 se espera que todas las escuelas cumplan con los requisitos básicos de sustentabilidad (ver también Escuelas Globe y Eco Schools).

Global Education Forum lleva dos años desarrollándose como un espacio para el debate de ideas, abierto a la sociedad, que busca la transformación del sistema educativo.
Aquí una visión general del encuentro 2011.

4education es un movimiento de jóvenes interesados en la mejora del sistema educativo. Las siguientes son algunas de las aportaciones que encuentras en su página:





¿Por dónde empezar? Siempre por uno mismo.
Y sí, la educación comienza por casa. En el reto de ser cada día mejores personas, más solidarias y pacíficas. En el entorno familiar, con la crianza de nuestros menores. Y como seres sociales, en nuestra acción responsable que nos sigue allí donde vayamos. No existe una salida mágica; de existir, el resultado sería ilusorio. Como lo es el hecho de correr permanentemente detrás de aquello que no deja de moverse. Porque en la carrera y el miedo a perder el tiempo son muchos otros los que están, literalmente, perdiendo la vida.

Para seguir reflexionando te ofrezco escuchar a Sir Ken Robinson quien propone, con su buen sentido del humor, el cambio de un modelo de educación esencialmente industrial a un modelo que se basa en los principios de ... ¿la agricultura?. Míralo y ya me cuentas.






martes, 27 de septiembre de 2011

¿A qué juegan los bancos con tu dinero?

- Si tienes una tarjeta de crédito, 
- si has pedido un préstamo, 
- si cuentas con ahorros, 
- o si has contratado algún tipo de seguro, ya tienes una razón para no mirar hacia otro lado y estar informado.
Puede ser un primer paso en el uso responsable de tu dinero. 




La idea que tenemos del banquero suele ser caricaturesca: ese hombre bien alimentado, con su puro, sombrero de copa alta y sonrisa socarrona. Deberíamos construir una imagen más certera, aunque la realidad en este caso suele ser peor que cualquier representación que queramos hacer de ella. 

No nos gusta que nuestro dinero sirva para financiar el hambre, la pobreza, las guerras, el deterioro del medio ambiente y con ello poner en juego los derechos de millones de personas. 

¿Cómo lo hace la banca tradicional? Entre otras cosas:

- mediante el respaldo a la producción de armas (bombas de racimo, minas anti-personas; armas nucleares, químicas, biológicas y de uranio empobrecido)
-con inversiones en mercados de futuro, donde se especula con el valor de las semillas, por ejemplo; 
- apoyando a empresas que buscan el control de los recursos naturales, como el agua, 
- o financiando la compra masiva de suelo fértil para la siembra y su explotación desenfrenada. 
En definitiva, fomentando las miserias que queremos combatir desde nuestra cotidianidad.



En este marco se organizó una campaña para concienciar a la opinión pública, trabajo editado y coordinado por Setem-Finanzas éticas, que pudo confirmar que 14 bancos españoles han aportado casi 2.000 millones de euros a 19 empresas fabricantes de armas. En el pdf aparecen las entidades investigadas, las empresas en las que invierten, e incluso ejemplos de buenas prácticas.
Gracias a esto algunos bancos han desistido de sus inversiones de manera pública y probada.
En la página bancalimpia.com se muestra de forma dinámica la denuncia a entidades de renombre como Banco Santander, BBVA, Mapfre, Citibank, etc.

¿Entonces?

Mientras ellos sigan jugando a la compra-venta especulativa, nosotros como sociedad seguiremos perdiendo.
Tomemos la iniciativa para darle a nuestro dinero el lugar que debe ocupar y busquemos alternativas; poco a poco las empresas y los bancos irán comprendiendo que los clientes queremos otra forma de hacer las cosas. Nuestros ahorros pueden contribuir al desarrollo de los pueblos y las personas, de forma ética y responsable, justa y solidaria, tendiendo a premiar a empresas transparentes, que hacen bien las cosas, y motivando a quienes todavía no lo hacen para modificar su camino.

Una forma de iniciar la acción puede ser con la propuesta de canalsolidario.org de hacer a nuestro banco 6 preguntas sencillas que debería respondernos. Personalmente o por escrito podemos dirigirnos a él y, en el caso que no nos satisfagan sus respuestas, buscar otras opciones para nuestros ahorros.


Apoyar las iniciativas de banca ética y finanzas alternativas es una opción que está floreciendo en todo el mundo. Se entiende por banca ética aquella que, además de buscar la rentabilidad económica de su organización, busca la promoción de beneficios sociales, medioambientales y culturales a través de sus acciones y actividades. Su objetivo fundamental es humanizar la economía (ésta en beneficio de las personas y no al revés) y la transparencia se constituye como su eje directriz. 

Puedes buscar algunas alternativas éticas, dentro y fuera de España, en la página Alternativas a la banca tradicional. 

Frente a los abusos que representan nada más que a la codicia e indignidad humanas debemos adoptar una actitud comprometida. Adherir a estas prácticas especulativas nos descalifica. Es el momento de erigirnos como protagonistas de nuestro presente, dejar de ser espectadores, y hacer que las instituciones financieras carguen con su responsabilidad, mejorando sus prácticas y aumentando su transparencia. 
Sólo así podremos construir entre todos la imagen de una banca a la medida de las personas, ya no una caricatura, sino una reproducción más cercana a los intereses de una sociedad que despierta y va siendo cada vez más comprometida y participativa. 



------------------------------------------------
Fuentes y más información:


La primera imagen fue vista en Unidos creando un mundo mejor
El video es de Hij@s de Eva y Adán
Más alternativas a la banca tradicional: autosuficiencia.com.ar
Video: Dinero y conciencia ¿A quién sirve mi dinero? (banca ética) 
Finanzas éticas 
Inversiones comprometidas: banksecrets.eu 
Para Latinoamérica: bicusa.org 
Libro: Reacciona (Aguilar, 2011)
Dakar Appeal 
Los porqués del hambre, Esther Vivas, El País 
oesolidaria.org 
Tu dinero financia la muerte de civiles, 3.500 Millones, El País 
Algunos apuntes..., Equolumnistas, Carlos Ballesteros  

lunes, 22 de agosto de 2011

Me concedo la palabra

Hace unos días alguien comentó un enlace compartido en el muro de Hacia Otro Consumo y al poco tiempo lo eliminó. Esto me hizo pensar en nuestra relación con las redes sociales: ¿es tan fácil la interacción, la comunicación en sentido amplio, la retroalimentación entre sus actores? En mi caso no lo es.


                                          Silence by Adam Korgul

En general comparto información en Facebook, en Twitter y visito un buen número de páginas y blogs pero ¿comentar con otros, sugerir, ampliar información, acotar, dirigirme a , disentir...? Son contadas las veces que lo hago en otros sitios en relación a las lecturas que realizo, a pesar de que me consta que las opiniones son esperadas y agradecidas en su mayoría.

Se me ocurrió que escribir en el "sitio" de otro se puede ver como estar en casa de otro: si no tengo confianza no es tan sencillo soltarme, o debo meditar antes de decir lo que pienso; no sé si mi participación es pertinente, o si puedo ofender a alguien.

Volviendo a los sitios virtuales, ¿ocurrirá algo de esto? Hay muchos en los que existen infinidad de comentarios, pero hay otros que, independientemente del número de seguidores, o del tiempo que lleven en la red, apenas figura alguna intervención. ¿Los lectores seremos muy perfeccionistas? ¿Estaremos buscando la frase suficientemente consistente a nivel intelectual para dar el paso? ¿Será una cuestión de personalidad, de generación?

Lo que sé es que una casa es un espacio privado y que una red social es un espacio público o simipúblico, cuya función y característica principal es precisamente la posibilidad del feed-back. 
  
Cualquiera sea la ubicación que tomemos en el proceso de comunicación, bien como emisores, bien como receptores, los comentarios coincidentes con nuestra forma de pensar son una gran compañía, nos confirman que no estamos solos. Las acotaciones nos pueden mostrar un punto de vista diferente, donde nuestra flexibilidad en la línea de pensamiento juegan un papel importante. Quien amplía información, a su vez profundiza o incrementa los conocimientos de quien escribió, o de quienes leen notas y comentarios. Y quien está en desacuerdo nos pone de manifiesto que las personas somos muy variadas en nuestras historias, educación y conclusiones, y tenemos todo el derecho a serlo, a comentarlo y a explicarlo o no. En definitiva, todos enriquecemos las redes. Incluso quedándonos callados; si es lo que realmente queremos. 

Consumir redes, salvo para los más jóvenes, es otro consumo. Nos informan, nos entretienen ("¡somos la sociedad más entretenida de la historia!") y, como herramientas instaladas, podemos utilizarlas en beneficio de la comunicación, del enriquecimiento personal y global, del avance de la humanidad.


Y con la lectura llegó la duda
Ahora bien, ¿siempre debemos consumir las ideas con las que estamos de acuerdo? 
Cuando paso mucho tiempo sin leer otro tipo de tendencias, me siento como una oveja más del rebaño, siguiendo algo de lo que comienzo a no estar tan segura. Si es sencillo y obvio para mí, me pregunto por qué no lo es también para la gran mayoría de las personas. Y entonces suele llegar la paranoia de mano de las teorías conspirativas: ¿será que convendrá que sólo piense en esto?, ¿será que existen intereses de dominio para que el mundo vaya en esta dirección?


Por otro lado, consumir sólo el tipo de conceptos, reflexiones y conocimientos con los que coincide nuestra escala valorativa ¿no hace que nos cerremos en un círculo en el que nos leemos, nos apoyamos, nos interrelacionamos..., pero también nos volvemos menos tolerantes?


¿La sociedad va siendo consciente cada vez más? ¿O en realidad lo que hacemos es conocernos más entre nosotros mismos? Puede que esto último de ser así no sea malo, ya que cuanto más conectados y comunicados estemos más fuerza podremos hacer para el cambio, pero ¿realmente se consiguen cambios cuando somos una minoría? ¿El número de concientizados va en aumento, o es como dice Galeano: "somos más de los que dicen que somos"?


Cada tanto busco leer planteamientos que difieran con mis creencias y evidencien algún fallo, o tiren por la borda alguna de ellas. Lo único que consigo es confirmar que me siento en el camino correcto y que la que apoyo es mi verdad y la de muchos. Seguramente no es perfecta, ni sencilla de llevar a cabo; no sé si es tan sostenible en el tiempo como se ve a simple vista. Tal vez otras generaciones deban ir adaptando objetivos a las siempre cambiantes circunstancias, pero ahora estoy convencida que es la solución más lógica y más justa para las poblaciones y causas postergadas. 


En un momento donde las necesidades son enormes en demasiados campos y ante la convicción de que otro mundo es posible, las redes nos proporcionan la ayuda necesaria para romper barreras, prejuicios, perezas y muros; unir más allá de los idiomas, las culturas, los gobiernos y las fronteras. Para acordar hacer un mundo más a la medida de las generaciones actuales y futuras, y no al servicio de los intereses de unos pocos. 


Llevaba un par de meses ausente del blog. Más allá de acontecimientos personales, vacaciones y demás menesteres, me costó centrarme. Tal vez estaba buscando decir algo intelectualmente consistente, novedoso, dar otro punto de vista, o ser sumamente pertinente con las circunstancias sociales y/o políticas del momento. 


Democracia, política, elecciones, ultraderecha, hambruna, explotación, exceso de poder, bancos, agencias de calificación, sanidad, Palestina, Siria, las deudas de los países del norte, las deudas de los países del sur, son algunos de los temas que estuve "abrazando" en este tiempo (a propósito de este video que me recordó una lectora).



"Las cosas no son así. Están así y podemos cambiarlas" (Paulo Freire). Siempre podemos cambiarlas. ¿Estás comenzando? ¿Te sientes formando parte del cambio? ¿Por dónde podemos seguir avanzando? Todos tenemos nuestros tiempos y nuestros silencios, pero hay realidades que no pueden seguir esperando. 
------------------------------------
Estuve leyendo:

Algunas ciberacciones: